Algún día, alguien, docto y bien documentado, reconocerá la importante aportación, de esta Peña de tunantes que responden por Plus Ultra, no ya al sostenimiento sino al desarrollo del teatro local de Onda. Ésta que van a ver en fotogramas, fue la obra anunciada como la Proclamación de Camilio VI y Naci II como reyes, Rey y Reina de la Plus Ultra. Todos, incluido el público, eramos actores ocasionales, todos excepto el rey y la reina a quienes iba dirigida la representación y que nada conocían del desarrollo de la obra ni siquiera en lineas generales. Por razones que se explicaron sobradamente, la coronación corrió a cargo de Su Eminencia Pastoral Ilustrísimo señor Cardenal de Coimbra y Principe de Cardús, Emanuel Matehus i Catalanda, y su preclaro ayudante el Bisbe Pastor de Sala Sonella Vicencio Caneloni i Rocaforta. Y lo que allí ocurrió fue de esta guisa...
Jose Gaya Roca, al ritmo de Misión Imposible, fue el presentador.
Emilio Aguilella Navarro y Anunciación Fernandez Rando momentos antes de ser coronados. Aclamados por el entregado público.
El Bisbe pastor de Sala Sonella, botafumeiro en ristre, anegando el ambiente de humo celestial. Llegó a la ceremonia cargado y su generosidad le llevó a dejárselo todo sobre el escenario, incluido el botafumeiro, y gracias a que dios está en todas partes y evitó el incendio. También tuvo algo que ver que Xacallarga le lloraban los ojos y le picaba la garganta por la humareda celestial.
El cardenal de Coimbra y principe de Cardús, bendiciendo a diestro y siniestro, no quedó en todo el salón una sola alma sin la bendición cardenalicia.
Aquí vemos a la pareja afinando sus instrumentos. Contrabajo y saxo dieron un recital de fina ironía y explícito buen humor.
La reina Nanci II admiraba el pedrusco que su eminencia lucia como sello cardenalicio y dudaba entre besarlo o sacarle lustre.
Finalmente se decidió, por indicaciones del rey, el cardenal y media sala, por la opción de besarlo.
El rey con acatamiento lumbar incluido, rindió pleitesia al poder de dios representado allí por su eminencia Emanuel Matheus i Catalanda.
Cogidos de la mano, por indicación del oficiante, escucharon la fórmula de la proclamación, aceptando uno tras otros todos los requisitos y compromisos anejos al cargo que se disponían a asumir.






El cofrade Gaya Roca, como conductor del acto, fue trazando el camino por donde fue discurriendo la ceremonia, había llegado el momento de sostener lo actuado o enmendarlo y para tal menester quien mejor que un profesor de la universidad de Salamanca con acceso diario a los papeles de esta antiquísima peña mediteránea.
Xacallarga, el inclito profesor Xacallarga de la Universidad Jaume II de Salamanca fue quien mantuvo la validez histórica del acontecimiento. Y nos desveló algunas verdades históricas que conmocionaron al público asistente y a los propios reyes, como vemos en la foto.
De tal calibre fueron las confidencias que hizo público Xacallarga. 
Xacallaerga, infatigable, desmenuzó verdades, amasó mentiras y repartió fortunas no siempre en el mismo orden.


Manolo Mateu fue reconocido por su trabajo en el escudo de la peña, una obra de hierro trabajada a torno yengarzada a mano.
Dos meses después continuaba la fiesta en el casal. Y esperaté... 


Así es ella cuando no ejerce la regia distinción de Nanci II de la Plana Baixa y V de la Plana Mitja. No se meó de milagro, aunque no hay seguridad empírica de lo uno ni lo otro.















